
15-7-2010
El Consejo de Gobierno aprueba el nuevo reglamento orgánico de los IES (ROC) con toda su carga destructiva.
25 de enero de 2010
En un valiente arranque, José Antonio Griñán, presidente de la Junta, ha arremetido contra el disparate demagógico impulsado por la universidad sevillana de someter a un tribunal paritario la decisión de conceder licencia para copiar en los exámenes. Tenemos que confesar que nos hemos visto gratamente sorprendidos por el primer destello de cordura en décadas que, en materia de educación, oímos en boca de un miembro del gobierno andaluz (siendo además nada menos que el propio presidente). Y no nos duelen prendas en aplaudir el gesto, aunque vaya en contra de la opinión del mismísimo ministro de educación que se ha mostrado partidario de "exámenes que no dependan de copiar o no copiar" (!), en un tributo a la más opaca metafísica heiddegeriana. No se amilane, señor Griñán, bátase contra todos aquellos que tratan de arrasar la educación -también la universitaria- no sabemos con que malévolos objetivos. Nos tendrá de su parte.
Para empezar, le aconsejamos que ordene a los servicios jurídicos de la Junta la interposición inmediata de los recursos que correspondan contra la extravagante resolución de la universidad sevillana. Y de paso, y en un gesto de coherencia, demuestre la misma sensatez en relación al proyecto de liquidación de la enseñanza secundaria que la Consejera a su cargo acaba de hacer público, destituyendo a los responsables de tamaño disparate. Créanos, de lo contrario, tarde o temprano, se verá obligado a legalizar no ya el derecho a copiar en los exámenes sino la destrucción misma de la enseñanza universitaria. Y a saber qué delirante ocurrencia nos tendrán preparada después.