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APIA denuncia irregularidades en las oposiciones a catedráticos de música y artes escénicas

Oposiciones a Cátedras de Conservatorios

El sindicato de Secundaria apoya las quejas de los aspirantes de la especialidad de ‘Composición e Instrumentación’ y ha presentado un escrito a la Consejería en el que refiere falta de imparcialidad y objetividad del Tribunal número 1, con sede en Granada, en muchos momentos del proceso selectivo.

Granada, 20 de Julio de 2018.- APIA, la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía, ha presentado en esta semana un escrito ante la Consejería de Educación en el que manifiesta las continuas irregularidades en las que se ha incurrido en el proceso selectivo de la especialidad de Composición e Instrumentación dentro del cuerpo de Catedráticos de Música y de Artes Escénicas, en concreto, esas irregularidades habrían sido cometidas en el Tribunal número 1 designado para esta especialidad (la 010), que tiene sede en la capital granadina. 

Las claves fundamentales de la credibilidad de todas oposiciones deben girar en torno a la imparcialidad y la objetividad de los órganos constituidos al efecto, siendo requisito para ello que sus miembros actúen en todo momento sobre la base de estrictos criterios de profesionalidad, teniendo un amplio conocimiento del área profesional propia de los puestos en liza y un dominio bastante de las técnicas y habilidades específicas que han de desplegarse para una correcta selección.  Pues bien, “en este tribunal se ha dinamitado por completo esa imparcialidad y objetividad, así como otros deberes relacionados con el código de conducta de los empleados públicos, a que vienen obligados en el ejercicio de sus competencias”, como denuncia el presidente de APIA, Javier Puerto Pintado.

Las quejas de los opositores de las que se hace eco el sindicato del profesorado andaluz versan sobre el trato dispensado a los aspirantes desde el minuto cero, en el acto de presentación, ya que “distó mucho de ajustarse a los más elementales principios del código de conducta recogidos en el capítulo VI, arts. 52, 53 y 54 del Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público”. Fue en ese acto de entrega de méritos donde se ridiculizó a varios de los concurrentes por su manera de presentar esos méritos (formato grande, sin precintar...), provocando un estrés añadido a los asistentes. Los malos modos han sido una constante en el Tribunal 1, así como el exceso de autoridad, ya que se exigió a los aspirantes que superasen la primera parte de la prueba cinco ejemplares de guías docentes, una para cada miembro del tribunal. 

Por otro lado, “el caos organizativo durante el desarrollo de las pruebas ha sido clamoroso”, afectando de manera significativa al procedimiento selectivo como en el tiempo dado para la prueba de composición libre. Pese a estar estipuladas cuatro horas, se llegó a producir el extremo de dejarse olvidado a uno de los opositores en una de las aulas. Otro aspirante decidió salir por iniciativa propia, viendo que nadie venía a sacarlo de una clase. Pero, con carácter general, cabe decir que el orden de recogida de los aspirantes en el examen de fuga fue inverso, en muchos casos, al del comienzo de la prueba. Es decir, el primero en entrar en su aula fue el último en salir, disponiendo así de un tiempo considerablemente mayor que el resto. Las diferencias, de acuerdo con nuestras estimaciones, podrían haber llegado a los veinte minutos.

Hechos más graves son los que se relatan a continuación, como que el día de la defensa del tema, el pasado 24 de junio, a uno de los opositores le fue franqueada la puerta, después de haber sido cerrada por haber concluido el llamamiento. O que, el día de la prueba escrita, uno de los vocales del Tribunal eximiera a determinados aspirantes de presentar el carné de identidad para acceder a la estancia. O que, una vez finalizada dicha prueba, mientras parte de los opositores esperaban para pasar al aula principal y proceder al cierre de los sobres, le fue permitido a uno de los aspirantes salir al baño sin ir acompañado de miembro alguno del tribunal, algo que estaba terminantemente prohibido. Asimismo, algunos aspirantes tuvieron más tiempo para escribir el tema al no haber un criterio definido de cuándo empezar a redactarlo, tampoco si se debía usar lápiz o bolígrafo en la realización de los ejercicios prácticos, “obligando a cada uno de los aspirantes a hacerla correspondiente interpretación personal, bajo su propia responsabilidad (con todo lo que ello implica para el desarrollo del procedimiento selectivo en unas mínimas condiciones de seguridad jurídica)”, como reza en el escrito presentado.  En otro de los ejercicios, el de análisis, supuso una falta manifiesta de igualdad de condiciones que en cada turno se realizara un examen diferente, quedando patente la diferencia de dificultad entre cada uno de los exámenes de los diferentes grupos. 

Pero lo que clama al cielo es precisamente que se haya vulnerado de una manera flagrante el principio de objetividad que se exige a los tribunales de oposiciones. Siempre se pide que el aspirante conserve su anonimato y no haga en las pruebas ninguna marca o seña que pueda identificarlo. Pues bien, a uno de los aspirantes se le permitió adjuntar al ejercicio de fuga los borradores utilizados, dejando en ello una señal inequívoca de su autoría, perturbando gravemente ese principio que rige a los procesos selectivos como, en cierto modo, se desprende del comentario realizado por el propio presidente en el momento de la entrega del ejercicio, y que pudo ser oído por algunos opositores. Lo más chocante es que de todos los aspirantes, sólo han aprobado la primera prueba dos personas y una de ellas es precisamente éste que aquí se menciona. El resto, ese a ser ya docentes y contar con experiencia y formación de postgrado se han movido en una nota que no llega al 3, algo que resulta cuanto menos sorprendente.

El proceso selectivo que se está celebrando en la actualidad ha tenido numerosas irregularidades. Recordamos que se tuvo que repetir parte de una de las pruebas de la especialidad de Dibujo y que ha habido quejas acerca del excesivo nivel de las pruebas de FOL y de Francés, a lo que se suma los hechos que ahora denuncia APIA la especialidad de Composición e Instrumentación. Desde el Sindicato de Secundarua se recuerda que “nuestro ordenamiento jurídico sienta una serie de principios que han de regir los procedimientos selectivos dentro de la función pública. Así, la Constitución Española, en su artículo 23, dentro de la sección relativa a los derechos fundamentales, reconoce el derecho de acceso en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos con los requisitos que señalen las leyes. Y en su artículo 103.3 dispone que habrá de actuarse en todo momento de acuerdo con los principios de mérito, capacidad y publicidad”. Pues bien, no se aprecia que el referido procedimiento selectivo haya ofrecido las suficientes garantías a este respecto, dado el cúmulo de irregularidades descritas y la diferencia de trato dispensado respecto de otras especialidades del mismo procedimiento selectivo. Por esta razón, APIA solicita que ante este escrito, se abran las diligencias oportunas que permitan dilucidar si el Tribunal nº 1 con sede en Granada, constituido en el procedimiento selectivo para el ingreso en el Cuerpo de Catedráticos de Música y Artes Escénicas, de la especialidad de Composición e Instrumentación, ha actuado en todo momento con la corrección debida, ordenando, en caso contrario, las actuaciones pertinentes.

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