Menú

APIA planta cara a la Consejería en los tribunales por su empeño en modificar los horarios del profesorado

El colectivo de profesores ha recurrido las instrucciones dictadas el 26 de Julio por la Junta con las que pretende modificar de manera “espuria e ilegal” la Orden en la que se regulan los horarios de los docentes de Secundaria. 

Sevilla, 12 de Septiembre de 2016.- APIA, la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía, ha recurrido finalmente las instrucciones sacadas por la Junta el pasado 26 de Julio, con las que la Consejería trata de modificar la Orden en la que se establece cómo elaborar los horarios de los docentes. De hecho, el colectivo califica los cambios en la Orden del 20 de Agosto de 2010 a través de esas nuevas instrucciones como algo “espurio e ilegal” por lo que de elaborarse los horarios de los profesores de acuerdo con esas modificaciones, éstos podrían declararse “nulos de pleno derecho”.

El colectivo de profesores de Secundaria ya ha advertido en más de una ocasión de la estratagema de la Consejería de De la Calle que, consciente de que no se pueden cuadrar legalmente los horarios del profesorado a las 25 horas regulares fijadas desde septiembre de 2015, ahora pretende sacarse de la manga esta nueva artimaña optando por la vía de la ilegalidad manifiesta, modificando una Orden mediante unas simples instrucciones, algo que el principio de jerarquía normativa prohíbe taxativamente. De hecho, esas instrucciones solamente se han publicado en la web de la Consejería y no en BOJA, amén de hacerlo a finales de julio buscando quizá pasar desapercibidas. 

APIA recuerda que con esas instrucciones lo que busca la Consejería es aumentar la carga de trabajo de los docentes, incrementando en dos grupos más por profesor la ratio de las guardias (pasando de ocho a diez en periodo lectivo y de seis a ocho en el tiempo de recreo). Este hecho supone un delicado problema de responsabilidad civil que afecta al profesorado implicado. Pero esos cambios van más allá aún si se habla de la tutoría electrónica, que se pretende que pase al horario irregular del profesorado. La Consejería busca deliberadamente sembrar la confusión, ya que este concepto no es exactamente igual que el de “tutoría administrativa”. De hecho, la electrónica es una forma de comunicación-atención de los tutores con los padres de los alumnos de su tutoría, según el Decreto 327/2010. La administrativa está destinada a la  “cumplimentación de la documentación personal y académica del alumnado a su cargo”, según el mismo Decreto. La Orden de 20 de agosto de 2010 distingue perfectamente entre ambas  y el hecho de confundirlas adrede no es más que “un fraude de ley en toda regla”, indica APIA. La asociación recuerda que el artículo 9.3 de la Constitución Española, relativa al principio de seguridad jurídica, obliga a los poderes públicos a dictar normas claras en aplicación de las leyes, huyendo de la confusión, algo que parece saltarse a la torera la Junta de Andalucía. Lo mismo hace en el apartado de “Excepcionalidad” de las instrucciones que ha recurrido APIA. En ese apartado se indica que “Sin menoscabo de lo establecido en la instrucción primera, se tendrán en cuenta las características específicas de cada instituto de educación secundaria para asegurar una correcta atención al alumnado durante todo el tiempo que éste permanezca en el centro.” "Si no puede menoscabarse lo establecido en la instrucción primera, ¿en qué consiste exactamente la excepcionalidad? ¿Cómo podría garantizarse una “correcta atención al alumnado” reduciendo el número de profesores de guardia, ya de por sí insuficiente? La respuesta es fácil: de ninguna manera”, indica el colectivo de docentes andaluces para quienes las instrucciones de la Consejería “incurren en temeridad manifiesta, habida cuenta del alto grado de conflictividad que hoy por hoy existe en los institutos públicos de educación secundaria”.  

Hay que recordar el caos montando el inicio del curso pasado con la elaboración de horarios para el profesorado, una responsabilidad que se derivó directamente a los centros que veían cómo no se podían llevar a cabo las pretendidas 25 horas regulares de permanencia para los docentes. La razón: simplemente no se acometió la necesaria y proporcional reducción del periodo lectivo para que los horarios estuvieran acordes a lo indicado con la Orden de 20 de Agosto de 2010 que ahora la Junta busca modificar de forma tosca, con nocturnidad y ‘agostía’ (algo, por desgracia, nada inusual por su parte). 

APIA ha recurrido las referidas Instrucciones y solicitado su suspensión cautelar. Mientras tanto, recomienda al profesorado que en el Claustro previo a la elaboración de los horarios haga constar, para que aparezca literalmente en el acta, que las Instrucciones de 26 de julio de 2016, de la Dirección General de Educación y Formación Profesional, no son aplicables dado que no pueden modificar dicha Orden. Asimismo, en todo caso y por lo que respecta a la “tutoría electrónica”, si se incluye como novedad en el horario irregular, la “tutoría administrativa” y el resto de “actividades de tutoría” deben ser ubicadas, como hasta ahora, en el horario de cómputo regular, en cumplimiento literal de la citada Orden.

Versión para imprimir.

Noticias publicadas en prensa: LAINFORMACION.COM.

Otras entradas relacionadas: APIA denuncia que la Consejería sobrecarga las guardias de los profesores para ahorrar efectivosLa Consejería sigue con su política de recortes con los nuevos cambios en los horarios del profesorado.