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El TSJA, a instancias de APIA, anula la imposición de guardias de transporte al profesorado fuera de los centros

El TSJA anula las "guardias de transporte"

La Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJA de Málaga, en sentencia firme, ordena la inmediata cesación de la “vía de hecho” por la que el antiguo director del IES ‘Martín Rivero’ de Ronda, en 2009, impuso de forma abusiva a sus profesores unas “guardias de transporte” completamente ilegales.

Málaga, 3 de septiembre de 2015.- Aunque con un retraso considerable, seis años nada menos, una vez más vuelve a hacerse justicia allí donde la Consejería de Educación, en la persona de quien ejercía el cargo de director del IES Martín Rivero de Ronda en septiembre de 2009, cometió el abuso de obligar a los profesores de su claustro a llevar a cabo unas autodenominadas “guardias de transporte”, sin tener la menor competencia para ello, más allá de su nula fundamentación legal. Básicamente consistía en asignar la guarda y custodia de los alumnos de transporte, antes del comienzo del horario lectivo del día y una vez concluido éste (desde la llegada al centro del autobús hasta el comienzo de las clases y desde el final de éstas hasta que de nuevo llegara el autobús para recogerlos) a pesar de que la legislación en vigor sólo contempla la realización de las “guardias” dentro del horario lectivo general del centro. Como ocurre con los servicios complementarios que se prestan en los centros docentes, y remarca el TSJA, deberían haber sido monitores contratados al efecto los responsables de esa función de custodia, o, en su defecto, profesores voluntarios y sujetos a la correspondiente indemnización por razón de servicio, como ocurre, por ejemplo con el servicio de comedor escolar. Nada de ello ocurrió, a pesar de los múltiples intentos para que el director y la Delegación territorial entraran en razón y se avinieran a Derecho. Como viene siendo costumbre, la ilegalidad, ordenada e impuesta de forma unilateral, contó con el apoyo decisivo de la Delegación territorial de educación de Málaga, a través del Jefe del Servicio de Inspección, que vino a dar cobertura a tamaño disparate.

La Sala del TSJA, estimando en su integridad el recurso de apelación presentado en su momento por APIA considera que la actuación, completamente ajena al Derecho, del Sr. Director, apoyado en todo momento por la Consejería, constituye “una vía de hecho” y ordena su “inmediata cesación”.

En su argumentación, el TSJA incide en que los directores no tienen el poder plenipotenciario en un Instituto y que están sujetos a Derecho y a las normas procedimentales, lo que a juicio del presidente de APIA, Manuel Fernández, “supone, por desgracia, tener que acudir a la justicia para revertir situaciones de abuso que tienen su origen en una normativa que, a partir de la LEA pero sobre todo del Decreto de Reglamento Orgánico de 2010 quitó competencias a los Claustros y que está provocando, como denunció APIA por entonces que podía pasar, que algunos representantes de la AdminIstración hayan confundido un aumento de compentencias con un poder desmedido.” Fernández hace referencia de forma específica a otra sentencia muy reciente del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 6 de Málaga, que acaba de declarar nulo de pleno derecho, también a instancias de APIA, un acuerdo que el director del IES La Rosaleda instó a aprobar en 2011.

APIA recuerda a todos los profesores que se hayan visto afectados por la orden abusiva del director del IES Martín Rivero, que pueden reclamar patrimonialmente a la Consejería por el trabajo extra realizado. En su momento, una vez estimadas las correspondientes reclamaciones, APIA instará a la Consejería a que, en aplicación del art. 145.2 de la Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, exija de oficio la correspondiente responsabilidad en que hubieran incurrido sus directos autores, por “dolo, culpa o negligencia grave”, evitando con ello que seamos el resto de ciudadanos –ajenos por completo a estos desmanes- los que tengamos finalmente que afrontarla.

Nota publicada por el periódico EL MUNDO.

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