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A finales de julio y sin destinos provisionales en Secundaria

El retraso acumulado por la Consejería de Educación andaluza para empezar a hacer pública la colocación de efectivos en los destinos provisionales del curso 2017-2018 es tanto que desborda los límites de la desidia acostumbrada, con lo que cabe especular con razones para todos los gustos.

En opinión de la propia Consejería y sus sindicatos afines hay que considerar los efectos del recurso interpuesto por el gobierno del Estado a la jornada de 35 horas implantada por la Junta a una parte de sus funcionarios pero no a sus profesores; conviene hacer esta puntualización porque además, según fuentes autorizadas de la Consejería de Educación, la implementación de las 35 horas a los profesores de instituto sería recortando exclusivamente de nuestro horario de libre disposición 2’5 horas, una verdadera estafa para APIA pues anula cualquier repercusión en las plantillas de los centros y, por tanto, carece de inversión económica adicional alguna, al contrario de lo manifestado públicamente por el Portavoz de la Junta de Andalucía; así, según el designio de la Consejería lo mismo darán 35 que 37’5 horas semanales a efectos económicos y de número de docentes, por lo que atribuir la demora en la colocación de efectivos a una gallarda defensa por parte de la Junta de los derechos de los profesores frente al gobierno central es tan ridículo como falaz.

Menos lucimiento tienen para la Consejería de doña Sonia Gaya los chanchullos que cada año parecen orquestarse en las Delegaciones Provinciales de Educación para colocar, fuera de toda norma y control, a docentes privilegiados en puestos inaccesibles al resto; una trama oculta cuyo destape judicial en la Delegación de Sevilla bien podría estar contribuyendo a la parálisis. Tampoco podemos descartar efectos dilatorios en la asignación de puestos del Concursillo, pedido masivamente este año por todos esos funcionarios docentes que, un CGT tras otro, ven frustradas sus aspiraciones de movilidad geográfica por la inepcia y las mencionadas tramas de la Consejería.

En todo caso, por unos motivos o por otros, que la Consejería espere a la última semana del mes de julio para dar a conocer la colocación de efectivos es sencillamente inaceptable, vejatorio para los profesores afectados y pernicioso para los centros que aún en estas fechas tienen pendiente ese capítulo en la organización del curso próximo. Esperamos que la Consejería dé en los próximos días una justificación formal de este proceder y no sirva, otro año más, de río revuelto para las irregularidades.