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Propuestas para un nuevo Estatuto Docente

Desde su llegada al poder el actual gobierno estatal ha recuperado el viejo propósito de redactar un Estatuto del Docente No Universitario. El proyecto se ha ido retrasando, acallado por las turbulencias de la LOMCE, pero todo apunta a que se aproxima el momento de su presentación. Desde APIA consideramos que es imprescindible la elaboración de una normativa que regule y precise de una vez por todas la naturaleza y condiciones de nuestra profesión. Pero tratándose de políticos, y siendo sus interlocutores favoritos los “lobbies” mediáticos y pedagógicos y los sindicatos oficialistas, nos tememos lo peor. Ya llegará el momento del debate y la lucha. Por el momento, queremos recordar que es labor de APIA no sólo denunciar el hecho consumado, sino también ofrecer propuestas constructivas, por más que sean sistemáticamente silenciadas.

Llevados por ese principio, presentamos aquí algunas de nuestras propuestas básicas sobre lo que debería incluir necesariamente un Estatuto Docente:

  1. Defensa de la competencia exclusiva de los funcionarios sobre la Enseñanza Pública.

  2. Consideración del funcionario docente como autoridad pública.

  3. Defensa en todos los procedimientos de los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, plasmados en la exigencia, para todo acceso a un Cuerpo docente, de un concurso-oposición en el que predomine lo académico sobre cualquier otro aspecto.

  4. Defensa de la plena autonomía del profesor amparada en la Libertad de Cátedra y rechazo frontal al concepto de “autonomía pedagógica de los centros”.

  5. Eliminación de toda discrecionalidad del Director en aspectos disciplinarios y pedagógicos, así como en la definición de puestos específicos y en el nombramiento y traslado de docentes.

  6. Afirmación de la diferencia esencial entre Maestros y Profesores y bloqueo legal de toda atribución a un Cuerpo de funciones propias de otro. El Profesor es el especialista en la materia académica, aunque use la didáctica como instrumento. El Maestro es el especialista en la didáctica infantil, aunque la aplique en el marco de materias académicas. Confundir ambas profesiones es crear malos profesores y malos maestros.

  7. Limitación estricta de las funciones del docente de los grupos A1 y A2, dejando en manos de otras categorías laborales las funciones propias de ellas (mantenimiento de edificios, seguridad, inspección higiénica o sanitaria...) y regulando con total precisión las responsabilidades en las que puedan incurrir.

  8. Coordinación estatal de la planificación de recursos humanos, mediante ofertas de empleo público coordinadas que incluyan todos los puestos docentes consolidados, estableciendo concursos-oposición estatales como única vía de acceso a la Función Pública.

  9. Separación de las Mesas de Negociación de Primaria y Secundaria, así como de las Mesas Sectoriales de la Enseñanza Pública y de la Concertada y Privada.

  10. Recuperación del poder adquisitivo perdido y, cuanto menos, actualización a la evolución del nivel de vida.

  11. Revitalización real del Cuerpo de Catedráticos, atribuyéndoles el liderazgo y coordinación de cualquier actuación o plan establecido por las administraciones educativas, así como funciones de investigación científica y divulgación académica. El desempeño efectivo de estas funciones deberá ser compensado con reducciones horarias de hasta el 50%. El número de catedráticos deberá situarse entre el 20 y el 30 % de la plantilla de Secundaria, para lo que se celebrarán, obligatoria y regularmente, concursos-oposición al Cuerpo de Catedráticos.

  12. Transformación de la Inspección Educativa en un cuerpo estatal, de carácter exclusivamente académico y dividido por especialidades, al que se acceda exclusivamente por concurso-oposición desde el Cuerpo de Catedráticos. Las funciones de inspección administrativa serán atendidas por una segunda Inspección de carácter exclusivamente administrativo, o bien por los servicios de personal de las delegaciones, de acuerdo con el procedimiento administrativo habitual.

  13. Exigencia de que cualquier evaluación externa se efectúe exclusivamente en el seno de la Función Pública, con arreglo a los procedimientos de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, con el protagonismo de catedráticos e inspectores y mediante la creación de un nuevo cuerpo estatal de evaluación, al que se accedería desde la Cátedra y la Inspección.

  14. Estricta regulación a nivel estatal de las vías de carrera horizontal y la creación de perfiles específicos en los puestos, siempre previa convocatoria pública de méritos objetivos.

  15. Eliminación de la formación pedagógica y didáctica de Postgrado como requisito de acceso al Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria. La formación didáctica u organizativa que las administraciones educativas consideren imprescindible deberán impartirla durante la fase de prácticas. No se exigirá a los futuros Profesores de Secundaria ningún requisito de titulación superior al exigido a los futuros Maestros o Profesores Técnicos, sea el Grado, sea el Máster.

  16. Establecimiento de una jornada laboral clara con regulación estatal, estableciendo:

    1. un horario lectivo cerrado de 18 horas, que incluya cualquier hora de atención al alumnado (guardias...) como hora lectiva;

    2. regulación estricta del horario de permanencia en el centro;

    3. regulación de la jornada laboral exclusivamente dentro de unos límites horarios preestablecidos, que implicarían tan sólo horario presencial de mañana o bien de tarde;

    4. posibilidad de horas extras voluntarias.

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