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Dime de dónde procedes...

Eurostat vuelve a sacar los colores a nuestro progresista sistema educativo. Un informe hecho público recientemente (y que glosa el diario EL MUNDO) coloca a España en el selecto grupo de países, dentro de la UE, cuya educación impide en mayor medida el “progreso educativo entre generaciones”, esto es, conspira activamente contra la permeabilidad social, constituyendo una rémora para el progreso y la prosperidad de sus ciudadanos. Ciertamente extraña que un sistema que se las da de igualitario y presume de equidad se haya erigido en el mayor obstáculo para que estos ciudadanos puedan ver mejorada su condición.

Y lo que es peor, la situación persiste, cual condena, desde hace décadas sin que haya visos, por el momento, de que pueda mejorar. La recién aprobada LOMCE representa, para desgracia de propios y extraños, una oportunidad perdida de acabar con esta lacra, haciéndonos converger de una vez con los países civilizados de nuestro entorno. Así nos va.