Menú

APIA, la alternativa de la dignidad docente

Frente a tantos agravios infligidos al colectivo de Profesores de Secundaria, tanto por acción como por omisión, la voz de APIA ha sido en las últimas décadas la única capaz de clamar con la energía y la legitimidad propias de quien ha desarrollado una trayectoria sindical contrastada por su:

HONESTIDAD: jamás APIA ha traicionado la confianza de sus votantes, de sus simpatizantes ni de los profesores de Secundaria en general, como han hecho otros, en especial los llamados sindicatos de clase, que han puesto reiteradamente con sus silencios cómplices con la Administración o con sus actitudes colaboracionistas a nuestro colectivo a los pies de los caballos, al anteponer sus intereses particulares por encima de las manifiestas necesidades y demandas de la Educación Pública andaluza.

INDEPENDENCIA: mientras los demás sindicatos, vergonzosamente hipotecados y arrodillados ante la Junta de Andalucía, se han convertido en correas de transmisión de determinados partidos políticos, y han acabado por dejar en la cuneta, engañados, defraudados y frustrados, a los que tenían que defender y proteger de los abusos de una Administración autoritaria y politizada, APIA no ha admitido, admite ni admitirá jamás injerencia alguna de ningún grupo político en sus estructuras orgánica ni programática.

PROFESIONALIDAD: No existe en APIA la figura del liberado total, buscando intencionadamente que los delegados del sindicato no pierdan nunca el contacto físico con la realidad de las aulas, y con el mismo espíritu se practica la fluida renovación de cargos en los órganos de dirección para evitar un indeseable apoltronamiento en puestos ejecutivos.

Liberado sindical

COMPAÑERISMO: APIA ha estado desde el primer momento apoyando a los más de cuatro mil compañeros interinos expulsados del sistema educativo por las medidas de recorte del Gobierno central e ignorados por el Gobierno andaluz y su hipócrita actitud en este como en tantos otros temas. La postura de APIA no ha sido meramente testimonial, sino que ha ido desde el principio apoyada por una antigua reivindicación de nuestro sindicato: la conversión de las horas de guardia en horas lectivas conlleva automáticamente el retorno de los interinos andaluces a sus puestos de trabajo.

TRANSPARENCIA: las cuentas de APIA son públicas y transparentes, como puede comprobar cualquier persona que acceda a la página web del sindicato, frente a la opacidad de los demás sindicatos y al escándalo continuo por el latrocinio sistemático y por unos dispendios triplemente inmorales: primero por proceder en su mayor parte de subvenciones públicas; segundo, por tratarse de dinero destinado a los trabajadores, y tercero por ofender con su desvergüenza a todos los colectivos laborales afectados por la crisis económica.

VALENTÍA: mientras otros han caído en el más vergonzoso adocenamiento por miedo a perder privilegios y prebendas adquiridos de forma torticera y desleal, APIA salta constantemente al ruedo sin miedo a desafíos y retos, con sus publicaciones, manifiestos y actuaciones jurídicas y sindicales en cuanto tiene noticia de cualesquiera desmanes o despropósitos, a menudo delirantes, de la Administración y/o la Inspección educativas, que buscan acogotar al profesor de Secundaria y, en el mejor de los casos, poner todo tipo de trabas imaginables a su labor profesional docente y a su libertad de cátedra.

 

Temas relacionados: