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La Consejería repondrá las 4 horas en las materias troncales de bachillerato

La consejería de educación rectifica las instrucciones que reducían la carga horaria de las materias troncales de bachillerato como demandaba APIA

El sindicato de enseñanza se congratula por la rectificación de la Consejería pero denuncia la improvisación con la que se está jugando con el futuro de miles de estudiantes andaluces.

Linares (Jaén), 3 de junio de 2015.- La Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía (APIA) ha acogido con satisfacción contenida la rectificación que ha dado a conocer hoy mismo la Consejería de Educación con respecto a la reducción de las materias troncales de Bachillerato que había acordado en las Instrucciones de 9 de mayo de 2015. Como señala Manuel Fernández, presidente de APIA, “nos alegra que la Consejería de Educación haya atendido parcialmente al escrito que registramos ante la Secretaría General Técnica con fecha de 21 de mayo y que las materias troncales de Bachillerato recuperen un peso que nunca debieron perder en cuanto situaba al alumnado andaluz en desventaja frente al del resto de España.”

Sin embargo, la satisfacción no es total en el sindicato docente porque no se ha dado respuesta desde la Consejería a otras demandas que planteaban en ese mismo escrito como la inadecuación de los contenidos curriculares de 1º y 3º de ESO para el curso que viene a la legislación vigente o la situación de los Programas de Mejora de del Aprendizaje y Rendimiento (PMAR) que en Andalucía van a mantener los dos ámbitos de la antigua diversificación curricular frente a los tres ámbitos que prescribe el Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la ESO y Bachillerato.

Asimismo, la Consejería tampoco aclara cuándo ni qué forma jurídica adoptará esta rectificación que tiene lugar menos de un mes después de dictar unas instrucciones que, a juicio de APIA, vulneran el principio constitucional de legalidad al no venir dotadas de un desarrollo reglamentario mediante Decretos, Órdenes y Resoluciones, sino meras Instrucciones que no requieren para su aprobación de la participación de la comunidad educativa. “Está bien rectificar, pero no parece muy serio un procedimiento por el que en menos de un mes se dictan unas Instrucciones para luego desdecirse una vez que llegan las protestas de la comunidad educativa”, señala Fernández, quien concluye afirmando que “la Consejería de Educación parece no ser consciente de que detrás de esos documentos hay decenas de miles de alumnos que a menos de un mes de terminar la ESO no saben con certeza qué tendrán que estudiar el curso que viene y no tienen tampoco la seguridad de que esta Consejería no pueda volver a rectificar la rectificación. En Educación las decisiones requieren de un mayor consenso y no se pueden realizar experimentos con el futuro de miles de alumnos y de profesores”.

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El periódico EL MUNDO recoge parte de esta nota de prensa.